@aperezv

Lectio hominem

Revisa tu biografía en Facebook, Twitter o alguna otra red social. Si eres como algunos de los que tengo dentro de mis círculos es probable que an algún lugar de tu biopic establezcas que te encantan los libros, que eres un ávido lector o que eres fanático de algún autor.

coelho

Claro que si eres fanático de este señor, no eres de mi grupo de amigos, hereje

Ahora haz esta revisión personal: ¿Cuándo fue la última vez que tomé, de verdad, un libro? Es probable que la respuesta te sorprenda. Créeme, lo mismo me pasó a mi.

A lo largo de gran parte de mi vida me he considerado un lector. Si bien los géneros que me llaman la atención distan mucho de ser considerados “formales”, sí puedo decir que tengo en mi haber una buena colección de novelas de ficción. Sin embargo, al hacerme esta misma pregunta, me di cuenta de que tenía mucho tiempo en que, a pesar de decir que estaba entrado en un libro, no avanzaba al ritmo de antes.

Este fenómeno se podría atribuir a diversos factores; la cantidad de pendientes en la oficina, los viajes de trabajo, los niños en casa. Pensaba que el dejar de leer como lo hacía antes era una cuestión normal, propia del crecer en edad y de adquirir responsabilidades nuevas.

Esta visión “conformista” cambió cuando me di cuenta de que mi madre, mi santa madre, nunca ha dejado de leer en su vida. No dejó de leer cuando trabajaba, ni cuando salía de viaje ni cuando pudo dedicarse a otros menesteres; ella simplemente ha continuado leyendo.

Hice memoria y recordé como antes, cuándo el trabajo me significaba salir de viaje, siempre llevaba un libro conmigo. Ahora, incluso teniendo un lector electrónico en casa, había dejado de hacerlo. La respuesta estaba, entonces, en algún otro factor que no había considerado.

Y allí es donde me vino a la mente: el causante de este mal no era otro que Satanás! Claro, Satanás había tomado forma de celular y se había adherido a mi sin tregua… bueno, no es precisamente el celular lo que me había alejado de la lectura, ni el patas de cabra ni nada por el estilo; había dejado de leer simplemente porque, en las ocasiones de ocio en que antes tomaba rápidamente un libro, ahora me apresuraba a desenfundar el celular más rápido de lo que lo hubiera podido hacer Roland Deschain (si no saben de quién estoy hablando, por lo que más quieran corran y lean La Torre Obscura de Stephen King).

gunslinger

La película va a estar muuuuy buena… pero primero lean el libro

Gran parte de este tiempo lo perdía, es cierto, en contestar mensajes y en ponerme al tanto de los correos, pero en su mayoría únicamente estaba destinado a navegar en alguna red social, buscando contenido que saciara mi curiosidad y que me despejara del ocio, y en verdad llegué a leer cosas tan absurdas como el “artículo” en que se asevera que en Indonesia los muertos se levantan de sus tumbas y caminan por sí mismos cada tres años, y me llegué a enfrascar en discusiones sobre la relación entre las vacunas y el autismo.

zombie

Hay fotos que lo comprueban! Cómo es posible que no les crea?!

No me mal interpreten, disfruto de esas actividades, pero el hacerlas me alejaron de el gran placer de los libros. Así que a inicios de este año tomé la determinación de eliminar las aplicaciones de redes sociales de mi teléfono celular (además la batería me dura mucho más y tengo más memoria disponible en mi dispositivo, beneficios colaterales, creo), y me di a la tarea de andar cargando un libro a todos lados.

Sé que en ocasiones es incómodo andar cargando un libro, así que instalé la app de Kindle en mi celular, para aquellas ocasiones en que me encuentro con algún tiempo muerto en situaciones cotidianas. ¿El resultado? Este año he retomado mi ritmo de lectura, he conocido a autores a quienes no tenía el gusto de haber leído antes y me he re-encontrado con personajes a quienes había dejado un rato en el olvido.

peculiar

Intenten leer esta saga, la verdad es que entretiene bastante

¿Voy a dejar por completo las redes sociales? No. Para nada. Me encanta poder estar en contacto con mis familiares y amigos, además de que son una excelente herramienta de trabajo. Lo único que cambiaré será mi hábito; hay un tiempo para todo y un lugar para todo, así que mientras tenga cinco minutos para hojear un libro lo haré, así de sencillo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s